Perplejidad

Hay cosas en la política venezolana que producen perplejidad.

Todas las encuestas dicen que alrededor del 80% de los venezolanos queremos salir del gobierno de Maduro. Además que 70% de los venezolanos están dispuestos a votar. Sin embargo, la dirección política de la oposición decide renunciar a la vía electoral.

Que el gobierno es tramposo, ya lo sabemos. Pero teniendo una votación potencial de 80% no puede ser que no podamos derrotar las trampas del gobierno. El gobierno fue derrotado aplastantemente en las elecciones de diciembre de 2015.

¿Qué se necesita para derrotar al gobierno? En primer lugar: unidad. Si los venezolanos que queremos salir del gobierno actuamos unidos, saldremos del gobierno. Lamentablemente esa primera condición no ha podido lograrse.

En segundo lugar, una organización eficiente. Tampoco lo hemos logrado. Con una organización eficiente las trampas del gobierno serían derrotadas.

También es necesaria una oferta electoral seria y consensuada. Muchos documentos se han producido para gobernar a Venezuela después de que salgamos del gobierno de Maduro, pero lo cierto es que hasta ahora no se conoce una propuesta atractiva que interprete y aliente a la mayoría de los venezolanos que queremos el cambio.

También se necesita un candidato de unidad nacional. Tampoco ese objetivo fue posible. La dirección política de la oposición no fue capaz de ponerse de acuerdo en un candidato de unidad nacional.

También es necesario para ganar tener una estrategia compartida. La estrategia del gobierno está muy clara: confrontar y dividir. La estrategia de la alternativa democrática debería ser una amplia y sincera convocatoria a la unidad nacional. El lenguaje del odio debería ser dejado a los voceros del gobierno. El mensaje del cambio, de la esperanza de la Justicia y de la Paz debería asumirlo la alternativa democrática.

En estas circunstancias ha surgido la candidatura de Henri Falcón. Es un candidato comprometido con el cambio. He tenido la oportunidad de conversar con él y creo en la sinceridad de sus propósitos. Quiere un cambio político para que los venezolanos tengamos más y mejor democracia. Quiere un cambio económico para superar la inflación y la recesión. Quiere un cambio social para acabar con el hambre y el empobrecimiento creciente de la población.

Entre votar y no votar, yo prefiero votar.

Entre Maduro y Falcón yo prefiero a Falcón.

Seguiremos conversando.