Mensaje a Miraflores

Los venezolanos no tenemos divisas para importar la comida y las medicinas que necesitamos, ni la materia prima que requiere la industria para producir.

El modelo económico socialista destruyó el aparato productivo y nos hizo más dependientes del petróleo que nunca (95% de las divisas provienen del petróleo).

En el momento en que más dependemos de la renta petrolera, no solo cae el precio, sino también la producción. Hemos pasado de producir 3 millones de b/d a 2 millones, y, lo más grave, es que solo estamos produciendo petróleo pesado que tiene que mezclarse con liviano para ser comercializado. El petróleo liviano y mediano es el que hemos dejado de producir, y ahora lo tenemos que importar y no tenemos divisas.

Pdvsa le vende 70% de las divisas que genera al BCV a 10 Bs/$. Eso hace que Pdvsa no tenga ni cómo pagar la nómina. El BCV, a través de una figura que denominan “Asistencia a empresas petroleras”, le ha entregado a Pdvsa más de 5 billones de bolívares en dinero inorgánico. Esos recursos puestos a circular en la economía están generando una espiral inflacionaria que muy pronto se convertirá en hiperinflación. 88% de los bolívares que circulan en nuestro país tienen este origen.

Ese déficit fiscal financiado con un desorden monetario presiona el dólar paralelo hacia arriba y le mete gasolina a la inflación, destruyendo el poder adquisitivo y empobreciendo a la población.

Este círculo vicioso se hace cada día más trágico. Ya nos comimos las reservas en el FMI, el oro que teníamos en Londres y Suiza ya fue entregado en garantía por préstamos o vendido directamente; a China le tenemos que entregar 700.000 b/d de petróleo a partir de enero del 2018 en pago por los $20.000 millones que debemos, y a Citgo ya le sacamos el jugo entregándola en garantía para el canje de bonos con vencimiento en el 2017 y para el préstamo de $1.500 millones de Rosneft.

Los líderes del Gobierno, metidos en una burbuja en Miraflores, rodeados con todos los símbolos del poder, no están viendo la realidad que les estalla en la cara. Confían en su “poder institucional” y en la incapacidad del liderazgo opositor de unirse para desarrollar una estrategia inteligente.
Se equivocan: su suerte y la de los 30 millones de venezolanos tiene más que ver con la crisis económica y social que con los actores políticos.
Están a tiempo de facilitar una solución.
@PedroPabloFR