Apuesta peligrosa

Mientras la crisis económica se agrava y sus consecuencias sociales se hacen cada día más dramáticas, el Gobierno no toma las medidas necesarias para reactivar la economía.

Pareciera que estuvieran tranquilos porque sienten que lo peor de la crisis económica ya pasó y porque confían en que las luchas internas y las contradicciones de la cúpula de la MUD seguirán bloqueando cualquier opción alternativa.

El Gobierno confía en que este año habrá más divisas para financiar las importaciones porque el ingreso petrolero será mayor por la subida de los precios del petróleo.

Poner la comida y las medicinas de los venezolanos a depender del mercado petrolero es una apuesta muy riesgosa porque dependen de la “Ley de la Oferta y la Demanda”, y esa ley, a diferencia de otras en Venezuela, es de obligatorio cumplimiento.

El recorte, impulsado principalmente desde Venezuela, ha provocado una recuperación significativa del precio, pero muy por debajo de lo que se requiere.

Los factores que provocaron la caída de los precios a partir del 2014 siguen haciendo presión. Las nuevas tecnologías que redujeron los costos de producción y permitieron la extracción de petróleo a partir de la técnica del fracking seguirán incentivando la oferta, mientras la demanda de petróleo no termina de repuntar desde la crisis financiera de 2008.

La relación reservas-producción que antes del boom petrolero reciente era de un máximo de 30 años, ha llegado a una expectativa de más de 50 años. El exceso de crudo en el mundo no va a desaparecer porque se logre un acuerdo circunstancial de recorte de producción.

Con el recorte de la Opep, Venezuela podrá producir 1.950.000 barriles diarios de petróleo, más 200.000 adicionales de líquidos del gas natural y condensados. Si le restamos los 700.000 bd de consumo interno y 150.000 del convenio chino y calculamos el precio del barril venezolano en $46, nos podrán ingresar unos $20.000 millones este año por concepto petrolero. En nuestro mejor escenario no tenemos cómo cumplir los compromisos de deuda y cubrir nuestras importaciones de comida, medicinas y materia prima para que la industria nacional se pueda reactivar.

La apuesta del Gobierno es peligrosa. La apuesta de la cúpula de la MUD nadie la entiende. El país requiere un liderazgo que apueste a defendernos a los 30 millones de venezolanos.

@PedroPabloFR